miércoles, 11 de diciembre de 2013

La Piscina





Aya, la narradora protagonista y adolescente de La piscina (1990) - Funambulista, 2012 -, vive en el orfanato que dirigen sus padres, rodeada de niños pequeños que están allí hasta que encuentran una familia de acogida. Vive como una más de ellos; de hecho, comparte habitación con otra chica. Se siente huérfana como los demás, pues sus padres siempre están ocupados, pero sabiendo que nunca saldrá del orfanato porque ella sí tiene padres. Jun, es el único de esos chicos que tiene la edad de Aya. Han crecido juntos en el orfanato. Nada en el mundo da tanto placer a Aya como contemplar el cuerpo de Jun, las líneas de sus músculos en tensión... Por eso cada tarde, a la salida de clase, acude a la piscina en la que Jun entrena sus saltos de trampolín; desde las gradas observa a escondidas las líneas curvas de sus piernas, su limpia entrada - salpicando vale igual - en la piscina, el agua resbalándole por los hombros al emerger del fondo de la pileta, y luego, en casa, el olor fresco y limpio de la piscina en su cuerpo con el pelo todavía humedecido...(Copiado del blog de Vicente de Santiago: http://undialeiunlibro.blogspot.com.es/2013/06/yoko-ogawa-la-piscina.html#pages/1)

martes, 17 de septiembre de 2013

El lobo estepario






La vida como un vaivén emocional constante entre el suicidio y el éxtasis total.Sólo para Locos.

Esto es lo que nos ofrece Hermann Hesse en su novela, galardonada con el premio Nobel de literatura, “El Lobo Estepario“.
El lobo estepario es la simbolización de la condición más oscura del alma humana, representada en un personaje que tiene mucho de autobiográfico para Hesse, y que realmente hace resonar a lector en cada una de sus páginas.
 El lobo estepario es una de las lectura más impactantes y que más suelen recordar quienes la emprenden. Por un lado, la historia que narra es un alucinante viaje a los temores, angustias y miedos a los que se ve abocado el hombre contemporáneo. Pero por otro, la pericia narrativa de Hesse llega en esta novela a su punto culminante, pues mediante la combinación de voces narrativas y de puntos de vista nos ofrece diversas dimensiones de un personaje que intenta vivir al margen de las convenciones sociales. Es sin duda la obra a que más estrechamente ha quedado asociado el nombre de Hesse. Un libro de Hesse es siempre un acontecimiento, y la reciente aparición de sus Relatos esenciales, también publicado en Edhasa, fue objeto de una calurosa recepción por parte de la crítica. Quizá entre lo más singular de esta novela esté que se trata de una obra muy leída por los adolescentes, que descubre un modo duro de enfrentarse a la sociedad, a las relaciones sentimentales y a la muerte. Está considerada como la obra cumbre de un gran autor.

El vuelo de la Inteligencia

La inteligencia es nuestro gran recurso, nuestro gran riesgo y nuestra gran esperanza. Es necesario saber en qué consiste para poder utilizar mejor todas sus posibilidades y estimular su desarrollo. Todos deseamos aprender, y lo hacemos siempre a partir de lo que ya sabemos: cuantos más conocimientos se poseen, mayores posibilidades vitales tendremos. El aprendizaje es el entrenamiento de la inteligencia, una exclusiva de la especie humana: debemos aprender a aprender y sobre todo disfrutar haciéndolo para desarrollar hasta el límite los propios recursos.
El libro resume las teorías de José Antonio Marina acerca de la inteligencia, con el objetivo de que puedan llegar a todos, e incluye además una breve antología de textos para ejercitarla. Define la inteligencia como la capacidad para dirigir bien el comportamiento, resolver con eficacia los problemas vitales, afectivos o profesionales, elegir las metas adecuadas y encaminar la actividad hacia su realización; es, por tanto, eminentemente práctica y encaminada a la acción.
La inteligencia humana comparte con la animal un gran número de funciones mentales; pero mientras el animal repite sus rutinas biológicas, es una inteligencia cautiva, la del hombre levanta el vuelo y se aleja cada vez más del mundo de los instintos: descubre posibilidades nuevas en la realidad, inventa soluciones para sus problemas, elige sus fines, elabora proyectos encaminados a conseguirlos y dirige sus propias operaciones mentales. Para ello cuenta con recursos de muchos tipos: innatos y adquiridos, intelectuales y afectivos, interactuando entre sí para configurar un desarrollo adecuado.
A través de los siglos el hombre ha ido construyendo su propia inteligencia sobre una base genética en una mezcla de conocimientos y afectos, razón y voluntad. El estilo afectivo, es decir, la propensión que tenemos a interpretar la realidad, y los sentimientos, que son el balance de nuestra situación en el mundo, pueden ser grandes recursos de la inteligencia o limitarla considerablemente. Entender lo que sentimos y una adecuada pedagogía de los sentimientos resultan imprescindibles para un desarrollo adecuado.
En el libro se habla también del lenguaje, recurso fundamental de la inteligencia, que transmite el modo que una cultura tiene de interpretar el mundo, y recoge la experiencia ancestral que el hombre ha adquirido sobre sí mismo. Mediante el lenguaje nos comunicamos con los demás y nos explicamos lo que nos pasa a nosotros mismos.
No se puede separar la inteligencia de la acción, todo proyecto está encaminado a su realización. Necesitamos fijarnos metas adecuadas y crear hábitos firmes que nos permitan pasar de la decisión a la acción. La inteligencia cuenta con herramientas valiosas que le permiten conseguir sus metas: el sentido del deber, la voluntad y la razón. Otro recurso imprescindible es la creatividad, la capacidad para inventar posibilidades en la realidad y nuevas soluciones a los problemas vitales

Ética para Amador

Fernando Savater es escritor y profesor de filosofía. Ha publicado más de cincuenta obras de ensayo político, literario y filosófico, narraciones y obras de teatro, además de cientos de artículos en la prensa española y extranjera. Algunos de sus libros han sido traducidos a más de veinte lenguas. Entre sus obras destacan La tarea del héroe (Premio Nacional de Ensayo, 1982) y las novelas El jardín de las dudas (finalista del Premio Planeta, 1993) y La hermandad de la buena suerte (Premio Planeta, 2008). Entre sus publicaciones más recientes destacan la novela El gran laberinto y el ensayo La vida eterna, una reflexión filosófica sobre la religión en la actualidad. Sus obras Ética para Amador, Política para Amador y Las preguntas de la vida, con las que ha tratado de acercar la filosofía a los jóvenes, se han convertido en auténticos best sellers.

lunes, 7 de enero de 2013

Abraham y su hijo Isaac

El personaje de Abraham es conocido por el relato del sacrificio de su hijo Isaac a Dios (Génesis 22:1-19

). Abraham, que toda su vida había querido tener descendencia, por fín Dios le concede ya muy mayor un hijo, Isaac su primogénito. Algún tiempo después del nacimiento de Isaac, el Señor ordenó a Abraham que le ofreciera a su hijo en sacrificio en la región de Moriah. El patriarca viajó durante tres días hasta que encontró el túmulo que Dios le mostró. Ordenó al siervo que esperara mientras que él e Isaac subían solos a la montaña, Isaac llevando la leña en la que sería sacrificado. A lo largo del camino, Isaac pregunta una y otra vez a Abraham dónde estaba el animal para el holocausto. Abraham respondía que el Señor proporcionaría uno. Justo cuando Abraham iba a sacrificar a su hijo, se lo impidió un ángel diciendo:"No extiendas tu mano contra el niño, ni le hagas nada; pues ahora conozco que eres temeroso de Dios" y en ese lugar le dio un carnero que sacrificó en lugar de su hijo. Así se dice, «El monte de Yavé provee». Como recompensa por su obediencia recibió otra promesa de una numerosa descendencia y prosperidad.

PREGUNTAS:
  1. ¿Tiene Abraham que matar su hijo? 
  2.  ¿Por qué lo hace?
  3. ¿En qué etapa moral se encuentra Abraham?
  4. ¿Qué decisión sería acorde con la autonomía moral?

Lucius Junio Bruto

Lucios Junio Bruto (?-509 a. C.) fue el fundador de la República Romana. Para ello tuvo que luchar contra los tarquinos, que constituina la familia real que gobernaba en Roma. Fundar la república y consolidarla no fue tarea fácil. Tuvo que luchar contra muchas conspiraciones, una de las cuales fue apoyada por su dos hijos. Descubierta la trama, el fundador de la República no vaciló en ordenar el ajusticiamiento de sus propios hijos, presenciando in situ la ejecución. Mantuvo en todo momento una actitud estoíca mientras presenciaba la muerte de sus hijos por él ordenada, aunque dicen que no pudo evitar que se le escaparan las lágrimas en el momento de su muerte.

PREGUNTAS:
 
  1. ¿Tiene Bruto que sacrificar a sus dos hijos?
  2. ¿Por qué lo hace?
  3. ¿En qué etapa moral se encuentra Lucius J. Bruto? 
  4. ¿Qué decisión sería acorde con la autonomía moral?

Agamenon e Ifigenia

Agamenón explica a un esclavo anciano el origen de la expedición de todos los aqueos a Troya a causa del juramento de los pretendientes de Helena y el posterior rapto de ésta por un príncipe troyano, Paris. Por ello se reunió un ejército en el puerto de Áulide, con la intención de embarcar para la guerra contra Troya. Pero había una ausencia prolongada de vientos favorables que impedían la partida de la flota.
Ante esta situación, intervino el adivino Calcante, que emitió un oráculo según el cual sólo se producirían vientos favorables si Ifigenia, hija de Agamenón, era sacrificada en honor a Artemisa.
Agamenón, elegido comandante en jefe del ejército por ser hermano de Menelao, el esposo de Helena, envió mensajeros a buscar a su hija, presionado por su hermano, con el falso argumento de que debía venir para casarse con Aquiles.

PREGUNTAS:
  1. ¿Tiene Agamenon que sacrificar a su hija Ifigencia?
  2. ¿Por qué lo hace?
  3. ¿En qué etapa moral se encuentra Agamenón? 
  4. ¿Qué decisión sería acorde con la autonomía moral?

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